martes, 6 de julio de 2010

La Élite Dominante

La humanidad, hoy en día, se ve asolada por un fenómeno problemático al que podemos denominar pérdida de sensibilidad. Cada día de la vida del hombre éste se ve rodeado por una pobreza material y de espíritu que conlleva a una cruda y fuerte realidad: que el hombre esté tan acostumbrado a esta pobreza que ya no se da cuenta que existe, y si se da cuenta quiere hacerse el desentendido.

Esta pérdida de sensibilidad no sólo se ve reflejada en casos de extrema pobreza, que muchos programas de televisión aprovechando su condición humilde, utilizan a estas personas para ganar dinero. Sino que también la podemos ver reflejada en aquellos barrios "de clase", que exteriorizan su exclusividad cercando sus barrios y parques con rejas apartándose de la gente "pobre"... Se reservan el derecho de admisión.

Ahora bien, la sociedad es como una cadena; esta cadena ubica a cada persona por encima de otra y así sucesivamente, persona por persona van aprovechando su condición para pisotear a la que se encuentra abajo, dando un ejemplo del esquema que la sociedad impone y al que nadie se atreve romper. Es necesario sentirse dentro de esa cadena, es necesario estar por encima de alguien y sometido a alguien.

Por ultimo cabe mencionar que la injusta realidad de la sociedad deja a la intemperie a personas realmente inocentes, como son los niños, que en muchos casos mueren por no tener los recursos básicos como la salud y la comida. Haz un llamado a tu interior y que no se escuche el eco de un vació; ayuda a las personas que de verdad lo necesitan, no las excluyas ... no te engañes a ti mismo.

lunes, 5 de julio de 2010

La Pelota Sí se Mancha


La discriminación está en todas partes, por diferentes motivos: raza, status, origen o credo religioso.


El ámbito futbolístico no está ajeno a esta anomalía social, como nos demuestra el reportaje realizado por la cadena televisiva Antena 3, el cual nos habla sobre el alto índice de discriminación existente en España; la que mayormente va dirigida hacia jugadores de tez negra -ya sean españoles o extranjeros- por parte de personas que justificándose en el color claro de su piel subordinan a los otros, autodenominándose superiores, racial y estéticamente.


Este problema ha tratado de ser erradicado por la Federación Española de Fútbol, encontrándose muy lejos de conseguirlo.


España a logrado futbolísticamente todos sus objetivos, dejando mucho que desear acerca del tema de la discriminación, pues aún se pueden vislumbrar los insultos -de toda índole no sólo hacia la persona sino hacia su familia- de los que son víctimas los jugadores de raza opuesta o “inferior” a la blanca; agresiones que no rayan en palabras, sino también en lo físico como es el caso de Rusia donde unos hinchas golpearon salvajemente a un jugador de raza negra según un reportaje de CNN en español.


La discriminación es un problema de origen retrógrada, dedicada a crear problemas en la sociedad, los mismos que ocasionan malestar físico y moral en las víctimas, es por ello que debemos contribuir a la eliminación de esta anomalía y darnos cuenta que el talento de una persona no se disminuye por razones de su origen, raza o credo.

¿Chiste Social?



En estos días es realmente absurdo y hasta incomprensible que las sociedades se vean entre ellas como bichos raros, como monstros donde traten a un hombre peor que a un perro, porque incluso muchos perros viven en hogares y son considerados parte de una familia. Los hombres saben que son físicamente iguales, tienen dos ojos, dos brazos, dos piernas… lo que tú tienes en tu cuerpo, lo tiene él. Está claro que esto suena como un chiste barato, pero es real y es la realidad de muchas personas actualmente y lo más agravante y ridículo de todo es que todo gira alrededor del color de piel, puedes ser alto, fornido, inteligente, etc., pero si tu color es café o si vienes de lejos para muchos simplemente no vales la pena, pero si eres chato, gordo, no te gustan los estudios; pero claro tienes un color de piel blanca como la nieve, ojos azules y un cabello más rubio que el de la Barbie estas “in”.


Esta realidad debe cambiar la sociedad, no debe seguir el rumbo actual; de caso contrario sería un retroceso o es que acaso esos seres “perfectos” -blanquitos como se dicen-, quieren a los “gringos” en Norte-América, “indios y salvajes” en Sur-América, “negros” en África, "chinos" en Asia… El mundo intercambia cultura, los discriminadores también deberían hacerlo.

Los Hombres y los Indigenas Modernos


Sartre, en el prólogo de "Los Condenados de la Tierra" dice: No hace mucho tiempo la tierra estaba poblada por dos mil millones de habitantes, es decir, quinientos millones de hombres y mil quinientos millones de indígenas. Han pasado muchos años desde que se escribió éste prólogo, sin embargo, la mente de las personas parece haber retrocedido en el tiempo, por no decir que nunca avanzó; la mayoría de personas cree que son los hombres, y aquellos que están fuera de ese circulo son los "indígenas", unos indígenas modernos que a pesar de no ser aquellos indios americanos de esos tiempos, se mantienen igualmente excluidos del mundo, encerrados en una burbuja impuesta -no por ellos mismos- si no por los que se hacen llamar hombres.

¿Qué diferencia la condición humana de un campesino o de una persona oriunda de la sierra, de aquella persona de rasgos "puros"?... La respuesta es obvia y seguramente todos contestarían lo mismo: No existe diferencia alguna. Ahora bien, muchos de los actos diarios de cada persona demuestran un pensamiento antagonista, sólo basta con observar la mirada entre burlona y sarcástica que no tardan en lanzar las personas cuando ven o escuchan a una persona de "rasgos étnicos".

Todas las personas se ven obligadas a vivir en esta sociedad hipócrita, llena de juicios banales y poca inteligencia, basada en el consumo y que poco a poco crea un barrera de hierro entre "Los indígenas y los hombres".

"Para que puedas cambiar la vida, debes cambiar de vida"


martes, 22 de junio de 2010

El miedo del hombre a la mujer



Michel Tournier dice que hay dos tipos de mujeres:
La mujer objeto y la mujer paisaje. La primera suele serle de complemento al hombre, haciendo las veces de un adorno preciado. En cambio, la segunda, es aquella que cuando se la llega a penetrar existe el riesgo de perderse...

En la elucubración de Tournier se refleja un temor generalizado que tiene el hombre hacia la mujer.

El miedo induce al hombre a usar la fuerza física como medio coercitivo a fin de evitar ser absorbido, dominado y sometido por el paisaje al que tanto teme pero al mismo tiempo desea, o quizá porque lo desea es que quiere poseerlo.

¿Cuál es el límite entre el amor y el temor? ¿Acaso en tal diatriba reside la energía que alimenta a la vida y permite la continuidad de la especie?

Se debe tomar en cuenta a la mujer no más como un objeto, eso se puede conseguir al perder el miedo, visitar el bosque e introducirse en el espesor de sus montes para poder conocerlo y sólo así entenderlo sin entenderlo necesariamente.

lunes, 21 de junio de 2010

“Un gringo mejora la raza”


En Latinoamérica, es absurdo darle importancia a aquella frase tan conocida desde la antigüedad: “que se busque un gringo para mejorar la raza”, y es que dicha frase seguida de muchas otras ha ido sobreviviendo al paso del tiempo creando la no menos absurda idea de que un gringo es símbolo de una vida mejor, relegando muchas veces a nuestra propia cultura y raza, alienándonos y queriendo pertenecer a una raza a la que hemos dado el poder de creerse superior a la nuestra por el mismo hecho de subordinarnos a ella.

Muchos dirán que esto es mentira , es cierto ,tal vez este hecho no abarca el cien por ciento de los casos pero sí una gran parte de ello y es que si vemos a nuestro alrededor y nos quitamos la venda de los ojos no nos será ajena la realidad de las mujeres casadas con gringos pretendiendo, de ese modo, mejorar su estatus en la sociedad.

Los inmigrantes que -dejando una vida, un hogar, una familia- van en busca del tan ansiado “sueño americano” creyendo que tal vez allí podrán tener lo que en su país tanto ansiaron. Y es que si el cuento terminara en “consiguieron todo lo que quisieron y fueron felices para siempre”, la vida sería color de rosa, entonces no escucharíamos las casi diarias noticias de mujeres que piden a gritos ayuda para regresar, para escapar, para librarse por fin de aquel opresor suyo, de aquel “gringo” con el que -alguna vez creyendo mejorar su vida- se casaron, tampoco escucharíamos miles de relatos o veríamos documentales de aquellos inmigrantes que viven en calidades infrahumanas, que son objetos de maltrato, denigrados y relegados por una sociedad a la que tanto quisieron unirse. Todo simplemente por la absurda idea de “un gringo mejora la raza”.