
Michel Tournier dice que hay dos tipos de mujeres:
La mujer objeto y la mujer paisaje. La primera suele serle de complemento al hombre, haciendo las veces de un adorno preciado. En cambio, la segunda, es aquella que cuando se la llega a penetrar existe el riesgo de perderse...
En la elucubración de Tournier se refleja un temor generalizado que tiene el hombre hacia la mujer.
El miedo induce al hombre a usar la fuerza física como medio coercitivo a fin de evitar ser absorbido, dominado y sometido por el paisaje al que tanto teme pero al mismo tiempo desea, o quizá porque lo desea es que quiere poseerlo.
¿Cuál es el límite entre el amor y el temor? ¿Acaso en tal diatriba reside la energía que alimenta a la vida y permite la continuidad de la especie?
Se debe tomar en cuenta a la mujer no más como un objeto, eso se puede conseguir al perder el miedo, visitar el bosque e introducirse en el espesor de sus montes para poder conocerlo y sólo así entenderlo sin entenderlo necesariamente.
Es cierto, algunos hombres discriminan y lastiman a las mujeres aprovechándose del amor que ellas sienten o de la incapacidad de ellas para dejarlos. El punto de vista de la mujer objeto es propio de casi todos los hombres, puesto que en nuestra mentalidad siempre estará presente la búsqueda de una forma de sobresalir entre los demás , ya sea mediante una mujer o mediante otra forma.
ResponderEliminarEscrito por: Carlos Junior Delgado Herrera