martes, 22 de junio de 2010

El miedo del hombre a la mujer



Michel Tournier dice que hay dos tipos de mujeres:
La mujer objeto y la mujer paisaje. La primera suele serle de complemento al hombre, haciendo las veces de un adorno preciado. En cambio, la segunda, es aquella que cuando se la llega a penetrar existe el riesgo de perderse...

En la elucubración de Tournier se refleja un temor generalizado que tiene el hombre hacia la mujer.

El miedo induce al hombre a usar la fuerza física como medio coercitivo a fin de evitar ser absorbido, dominado y sometido por el paisaje al que tanto teme pero al mismo tiempo desea, o quizá porque lo desea es que quiere poseerlo.

¿Cuál es el límite entre el amor y el temor? ¿Acaso en tal diatriba reside la energía que alimenta a la vida y permite la continuidad de la especie?

Se debe tomar en cuenta a la mujer no más como un objeto, eso se puede conseguir al perder el miedo, visitar el bosque e introducirse en el espesor de sus montes para poder conocerlo y sólo así entenderlo sin entenderlo necesariamente.

lunes, 21 de junio de 2010

“Un gringo mejora la raza”


En Latinoamérica, es absurdo darle importancia a aquella frase tan conocida desde la antigüedad: “que se busque un gringo para mejorar la raza”, y es que dicha frase seguida de muchas otras ha ido sobreviviendo al paso del tiempo creando la no menos absurda idea de que un gringo es símbolo de una vida mejor, relegando muchas veces a nuestra propia cultura y raza, alienándonos y queriendo pertenecer a una raza a la que hemos dado el poder de creerse superior a la nuestra por el mismo hecho de subordinarnos a ella.

Muchos dirán que esto es mentira , es cierto ,tal vez este hecho no abarca el cien por ciento de los casos pero sí una gran parte de ello y es que si vemos a nuestro alrededor y nos quitamos la venda de los ojos no nos será ajena la realidad de las mujeres casadas con gringos pretendiendo, de ese modo, mejorar su estatus en la sociedad.

Los inmigrantes que -dejando una vida, un hogar, una familia- van en busca del tan ansiado “sueño americano” creyendo que tal vez allí podrán tener lo que en su país tanto ansiaron. Y es que si el cuento terminara en “consiguieron todo lo que quisieron y fueron felices para siempre”, la vida sería color de rosa, entonces no escucharíamos las casi diarias noticias de mujeres que piden a gritos ayuda para regresar, para escapar, para librarse por fin de aquel opresor suyo, de aquel “gringo” con el que -alguna vez creyendo mejorar su vida- se casaron, tampoco escucharíamos miles de relatos o veríamos documentales de aquellos inmigrantes que viven en calidades infrahumanas, que son objetos de maltrato, denigrados y relegados por una sociedad a la que tanto quisieron unirse. Todo simplemente por la absurda idea de “un gringo mejora la raza”.

martes, 15 de junio de 2010

¿Podrían dejar de verme raro?


¿Dónde estoy? No lo sé, creo estar en el infierno mas no veo las llamas, aún no entiendo porqué todos me miran despectivamente, esto no es el infierno, esto es la tierra, pero qué tierra es esta en la que todos me miran como un bicho raro, no le he hecho daño a nadie pero aún así siento la presión de las miradas de todos los que me rodean, será que me quieren lejos de aquí, será que no me quieren ver, será que me tienen miedo -¡demonios!- qué sé yo…

Esta vez no será mi persona, siento que alguien nuevo viene, ojalá todas las miradas vayan hacía él y me dejen a mí vivir en paz, no tengo la culpa de ser diferente, pero ¿acaso no todos lo somos?

Esto es raro, todos somos diferentes pero miran a quien viene de otro lugar y no se miran a ellos…